Umbral o el Contradios,
no es un libro de Emilio Arnao. Y es una fantasía que me lo hayan enviado a casa, no,no, nadie nadie. Decir
que lo encontré en la cuesta de Moyano, también es imaginación lectora. Ni mucho menos, la editorial Rilke,
me dicen que radicada en Madrid, tiene conocimiento de la pluma que publicita sus páginas Eso era hasta
ayer, claro, hoy Antonio, a quién últimamente veo en todos los saraos, me habla de sus; amigoeditorRilke. Pero
bueno lo que me llega a mí no tienen por qué saberlo ellos. Ni falta que le hace a nadie, diría un castizo, tanto
saber, tanto saber, tanto saber -pa qué – y es que esto parece ya una red social de quinta formula.Pero lo
verdaderamente cierto de esta historia, es que con declarada fruición, metro a metro, y hablo de los tranvías
que recorren los subterráneos en Madrid, leo y releo las todas las vidas de Don Francisco Umbral ahora puedo
volver a respetarlo, pero más y mejor, por que la muerte embellece las obras que se acabaron en vida, y las
que se quedaron a medias, las entierra…o restaura antes de acabarlas un esclavo enviado por ella. Como iba
diciendo este escritor pucelano, totalísimo prosista, también insigne en su villa natal, el que cantaba las
cuarenta en bastos sin venir a cuento también, como acierta cuando dice entre bambalinas, de pinganillo a
pinganillo, basta ya Mila, joder, que se maten estas tribus sublevadas de odio en odio, solo falta que les des la
orden de el escenario es vuestro, y en un santiamén acaban con la televisión de las televisiones rosa T5.
Cambiando de camino que no de senda, diremos que, quién atraviesa los madriles, qué es un joven balear, no tan joven ya, que su cuerpo ha sido herido entre aceras desconocidas, y cielos en ultramar, y no sabe muy bien quién es quién, si no fuera por algunos párrafos entrecomillados, y por qué los “Males Sagrados”es el libro que hace libro, después de “Larra… “ vienen otros , y más tarde del “Retrato de un Joven Malvado” que no me han regalado todavía-y otros más como las “Ninfas” aquellas que leí en la facultad cuando era de obligada lectura no sé en que curso, ni por qué profesor ; acaso en segundo de Redacción Periodística, con Francisco …de tutorando al alumnado, pero hablábamos de “Mortal y Rosa”, que es un libro para quitarse el sombrero, incluso para aquellos que nunca usan nada por encima de sus cabezas,es más si yo me pongo sombrero solo es para poder ser cortés cuando viene el frío, y dejarlo pasar .Y cuando viene el escritor absoluto, con la imitación en piel, desde más allá del agua pienso es que la palabra se alza como estructura que aguantará siglos, o días, que importa si tenemos arte para rato, y no es arte por el arte, que eso es como el amor por el amor, siempre apto para coleccionistas.
Al igual que Apollinaire, vive un metro por encima de la tierra de Paris, y sale cada noche a escondidas, como gata Loewe, o Menfistófeles García, gateando por la flamígera piedra, que han tenido el buen gusto de colocar sobre su tumba de sencilla, piedra esculpida a buen seguro ,por algún amigo, como código simbólico de las huidas y venidas de los hombreriegos al alba de los vinos, igual , igual, pienso ahora, que no hay que regalar el arte a quién lo mira con ojos materiales, y al cuadro le mira más el marco, que las orillas de la pintura, y más que el nombre de todos los nombres que son las capas acrílicas , y ese ojo, o persona que va detrás de ese ojo dictador, y no sabe a donde ni por qué, quizás, digo solo, que quizá ,es mejor que ni se le regale nada de tan alto valor artístico. Que quién no tiene manos para abrazar le sobra el amor, entonces tanto el arte por el arte, como el amor por el amor, solo es apto para foto de turistas, para firma de boletín mensual, en las diferentes, y muy Reales Academias de la nación. Puede que alguien piense que no vine a cuento el párrafo anterior, pero así va siendo mi lectura, de Emilio Arnao, y si a él le gusta la gata Loewe a mi más que tengo gato y ni mi Menhpis sabe de ella, ni apenas conocí yo a Don Paco el de las gafas oscuras, y sonrisa adentro y voz áspera como vino de su tierra. Y todos los días que iba al Hotel Palace , cuando uno era alguien, ahora no tanto, era una delicia, no exenta de curiosidad y placentero temor, verlo, pierna sobre pierna en un sofá individual, en el centro de la rotonda, bajo La Cúpula de embellecidos cristales de colores donde principia el Pop Art, con un vaso bajo con dos dedos de Chivas a palo seco, y donde queda la marca de un plato con unos huevos revueltos, hay un circulo en el cristal ,y si te quedas a mirar verás un pequeño milagro , te verás frente a lo oscuro, y de repente verás los siete , o mil colores de los cristales, y si te quedas más de 30 segundos, veras el rostro de Umbral, como una medalla sobre los mesas de la Cúpula , y vigilando la puerta principal, si él no era el máximo protagonista para acercarse a su amado amigo, que si, que los tenia, tantos como enemigos, pero, y qué importa cuántos sean , y lo que pesen en los platillos de la balanza, si él era antes que nada , en su primera burguesía material, un hambriento precoz de letras y aceras, y desde ese Norte de Castilla, donde ejerciera de padre para tantos,el cazador de “Las Ratas” y médico de “El Loco”; Miguel Delibes, cervantino para siempre y desde siempre compinche de tanto Umbral,de tanto Valladolid, de tanto periodismo, de tanto y tanto y no me canso de tanto hablar de ellos, solo puedo decir ahora que en el Hotel Palace seguro que algunos lo echaran de menos, y no serán los camaretas , o sí, quién sabe si alguno no me dijo la verdad de verdad.
Mañana otro día, tal que el 26 de Marzo, en Madrid será presentado por fin: UMBRAL o el contradios. Para ello el escritor nada novel, estará escoltado por el conquense Raúl del Pozo , quién lleva honra en su sangre de los resineros de la zona, y Luis Antonio de Villena, que siempre tiene a gala la pluma en tinta para defender a la belleza de la crueldad de las modas, y otros sinónimos sin letra de tópicos.
Cheline es ahora la voz que me lleva a alejarme de esta función que promete grandes gozos, y es ella, quién me informa del momento por el que Andrea pasa, por el que Andrea sabe y pregunta por sus hijos, y me recuerda esto a un colegio, que queda en Valladolid; San Juan de Dios, donde hay un hermano por nombre; Emilio Enrique de Pablos Alonso, que por primera vez en su vida, se siente en casa, sin ser su casa madre. Adiós lectores amigos, saludos lectoras lejanas, que yo me voy yendo a otra Senda de otro poeta (MH) leído por Umbral el bello, el de los guantes amarillos, y bastón sobre el mármol de las mesas del café Gijón.
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Cheline Requena dijo
Y con una reverencia,
un poquito teatrera;
de esas exageradas,
rozando la payasada,
me disculpo por llevarme al POESIMISTA.
Y qué le voy a hacer si ya no soy cualquiera,
que a veces la vida va en serio,
por muy payasa que seas...
:p
23 Marzo 2011 | 05:19 PM