El Poesimista en la mejor soledad abraza al FELISIMISTA
entre el rostro poesimista de algunas veces
y los ojos felisimistas de otras tardes
por una misma frente salen las llamas
de un incendiosin nuca- agua.
Entre el acto poesimista y la acción felisimista
se enciende la memoria
en la frialdad se abre el horizontre.
